Almadén (Ciudad Real) una villa que se fue desarrollando al servicio de una de las más importantes explotaciones mineras de España, dedicadas a la extracción de cinabrio y a la producción de mercurio. Su catalogación como Patrimonio Mundial de la UNESCO merece una visita.

Almadén (Ciudad Real)

Almaden (Google earth 2020-03-15)
Almadén (Google earth 2020-03-15)

Almadén. Alcudia. Ciudad Real

Municipio: Almadén. Comarca: Alcudia. Provincia: Ciudad Real. Com. Autónoma: Castilla-La Mancha

Coordenadas: 38°46′00″N 4°49′00″O. Altitud: 589 msnm. Población: 5.312 habitantes (2019)

Web: ayuntamiento

Patrimonio Mundial de la UNESCO, en 2012

Visita: 2019

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Mapa de situación de Almadén (Google maps 2020-03-15)

Almadén. Alcudia. Ciudad Real

Con este Post complemento  el presentado bajo el título de Parque Minero de Almadén.

Efectuaré un único recorrido por la villa de Almadén en el que recogeré, identificados con números los monumentos reconocidos dentro de la categoría de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Con referencia en letras incluyó otros elementos patrimoniales de interés que se va encontrando en el recorrido.

Una primera parte será un recorrido prácticamente lineal partiendo de la plaza Waldo Ferrer, junto a la Plaza de Toros, recorriendo de levante a poniente la calle Mayor y la calle Mayor de San Juan hasta el extremo del cerro en que se halla asentada la población, sobre el Parque Minero, desde la Iglesia de San Sebastián.

La segunda parte del recorrido me llevará a la zona sur, a la calle Felipe Asensio, para visitar dos de los ámbitos más importantes vinculados directamente con la mina, como son el Real Hospital y la Real Cárcel. Con ellos quedará completada la visita.

La villa de Almadén

Ya sabemos que Almadén está situado en el extremo sudoccidental de la provincia de Ciudad Real, en el vértice con las provincias de Badajoz y Córdoba a 589 msnm. En la comarcalizacón de la Diputación de Ciudad Real, se la incluye en la comarca de Alcudia.

Su estructura morfológica urbana es alargada, siguiendo la cresta del cerro bajo el que discurren los túneles de la mina.

En la parte vieja, la disposición de las calles principales sigue la disposición este-oeste, pero con forma irregular, que aparecen más adaptada a las curvas de nivel en ese sentido. Todo articulado sobre el eje que forma la calle Mayor y la calle Mayor de San Juan.

Un poco de historia

En la zona de la comarca de Alcudia, y en Almadén, se han encontrado vestigios de ocupación humana de forma destacada desde la Edad del Bronce (3500-2500 a.C.), incluidas pinturas rupestres en abrigos en los que se supone que los colores rojos de sus dibujos ya procedían del cinabrio.

Los romanos serán los siguientes pobladores vinculados a la que llamaban región Sisaponense, encontrándose vestigios de villas romanas dentro del término de Almadén.

La explotación de cinabrio por los romanos debió comenzar en el siglo II a.C., con una importante implantación para obtener el preciado cinabrio que utilizaban, sobre todo, como colorante.

Pasado el periodo romano, aunque debió existir presencia visigoda, se entra en un periodo de decadencia.

La recuperación vendrá de la mano de los árabes, que atribuyeron importancia al cinabrio y el azogue, entre otras para su aplicación en alquimia. Los árabes dejaron un legado de palabras en la zona, incluido el propio nombre de Almadén –hins al madin-.

Los primeros hornos de jabecas fueron diseñados bajo influencia árabe.

Con la conquista cristiana se pasa a depender de la Orden de Calatrava, como parte de Maestrazgo de la Orden en estas tierras de Calatrava.  Pero el verdadero periodo de expansión corresponde a su utilización para la amalgamación de la plata en las minas de América.

El alquiler de las minas a los Fugger alemanes, entre 1525 y 1645, hará que éstos establezcan en Almadén un factor, del que se conserva su mansión, la Casa de los Fúcar, siendo gestionado todo su patrimonio en la zona desde Almagro.

La población crecerá vinculada a las necesidades de la producción de mineral. Por un lado, como lugar de residencia de los trabajadores. Por otro, estableciendo instalaciones directamente al servicio de las minas, como una primera Cárcel para forzados, La Crujía, que ya funcionaba en 1525, en la que existía una enfermería. Fue sustituida por otra de mayor en 1754.

El crecimiento del número de trabajadores, y las epidemias por hacinamiento en las viviendas, donde podían vivir 4 o 5 familias por casa, llevaron a construir el Hospital de Mineros de San Rafael, para los trabajadores y sus familias, en el siglo XVIII.

Para ayudar al la financiación y el mantenimiento del Hospital el superintendente D. Francisco Javier De Villegas promovió la construcción de una Plaza de Toros, que por la parte exterior era ocupada por 24 viviendas, cuyo alquiler era destinado al Hospital. También le estaban destinados los ingresos de los festejos de la Plaza de Toros.

Otra instalación que se construirá en Almadén será la Academia de Minería y Geografía Subterránea de Almadén, en 1777 por parte de Carlos III, dirigida por el alemán Enrique Cristóbal Störr.

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Almadén en 1920 (Fuente: Hernández Sobrino p. 409)

A partir de 1835, se concede la exclusiva de comercialización del mercurio a la Banca Rothschild hasta 1921, en que nuevamente pasan a ser explotadas por la Hacienda española, hasta su cierre definitivo en 2003.

La decadencia en la segunda mitad del siglo XX, y el cierre hará entrar a la Villa en una época de dificultades económicas y sociales, promoviéndose varios planes es estos años.

Una oportunidad para Almadén vendrá de la mano de su consideración como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2012, que comparte con la ciudad eslovena de Idrija como Patrimonio del Mercurio. Almadén e Idrija.

Almaden patrimonio mundial

Recorrido por la villa de Almadén

Almadén (Google earth 2020-03-15)

Como he indicado, la primera parte del recorrido será lineal de este a oeste, comenzando por la Plaza de Toros hasta el límite del cerro en la Iglesia de San Sebastián. Para el segundo tramo del recorrido me desplazará a la calle Felipe Asensio, al Hospital y la Cárcel.

En este recorrido se alternarán localizaciones que están incluidas en el catálogo del Patrimonio Mundial, a las que he referenciado con un número, con aquellas otras de significación más local, pero de interés, señaladas con una letra.

Plaza de Toros

Uno de los edificios más emblemáticos de Almadén es la Plaza de Toros (1). Fue una construcción plenamente integrada en la actividad minera, como veremos a continuación, por lo que queda plenamente justificada su inclusión como Patrimonio Mundial. Previamente, había declarada Monumento Nacional en 1979.

Además, es la única plaza de toros hexagonal, y una de las más antiguas de España, con una capacidad para unas 4.200 personas.

Fue el superintendente Francisco Javier de Villegas quién decidió, en la segunda mitad del siglo XVIII, construir 24 casas de dos plantas delimitando una plaza hexagonal, coincidiendo en el tiempo con la del Real Hospital de Mineros de San Rafael.

Almaden Plaza de Toros (Google maps 2020-03-25)
En la imagen se estaba en plena rehabilitación, a día de hoy terminada (Google maps 2020-03-26)

Esta iniciativa tenía un doble objetivo. Por un lado, obtener la financiación necesaria para la construcción del Hospital mediante el alquiler de los inmuebles y la organización de corridas de toros, y por otro, intentar así captar trabajadores para atender los planes expansionistas de las minas de Almadén.

La decisión de construir una plaza de toros vino también motivada por que las labores de la mina se habían extendido hasta la plaza del Ayuntamiento, construyendo un pozo de mina frente a la puerta de la Iglesia d San Juan, que impedía que se pudiese continuar celebrando los festejos taurinos en la plaza.

Las obras comenzaron en 1752 y finalizaron en 1765. Aun así, la Plaza estaba siendo habitada desde 1755 por al menos 200 personas, y desde 1752 se habían empezado a organizar festejos taurinos, para avanzar en la obtención de recursos.

Un incendio en la mina en 1755 fue aprovechado para ocupar a los mineros en la construcción de la Plaza, y también del Hospital.

El conjunto hexagonal y de doble altura, está integrado por viviendas por todo el exterior y por la propia Plaza de Toros al interior.

Almaden Plaza de Toros
Almaden Plaza de Toros
Almaden Plaza de Toros
Almaden Plaza de Toros
Almaden Plaza de Toros

En 1754 esta Plaza era una de las pocas autorizadas en España para la celebración de corridas. Se había prohibido la celebración de festejos en todo el Reino para la recuperación de la cabaña ganadera diezmada por la sequía y las epidemias. Esta orden solo afectó parcialmente a Almadén ya que Villegas, argumentando el destino de los ingresos, obtuvo una dispensa para la celebración de festejos.

Monumento al minero

Frente a la Plaza de Toros, en 2003 se levantó un Monumento al minero (A), con una placa que reza: “El pueblo de Almadén en reconocimiento póstumo a todos los que perdieron su vida en la mina”.

Almaden Monumento al minero

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Estrella

Tomo la calle Sacerdote Ángel Muñoz hacia la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Estrella (A). Es la principal iglesia de Almadén. Inicialmente, en el lugar se levantaba la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad. En 1709 le fue añadida una capilla para colocar una nueva imagen de Jesús Nazareno, pasando a llamarse Ermita de Jesús Nazareno, ampliándose en 1747 gracias a las limosnas de los mineros.

En el año 1812, después de la destrucción de la parroquia de Almadén bajo la advocación de Santa María de la Estrella, actual iglesia de San Sebastián, durante la Guerra de la Independencia, la Ermita de Jesús Nazareno pasó a acoger las funciones de parroquia como Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Estrella.

La portada principal es de estilo renacentista, terminada en el siglo XX. En 1885 el Ayuntamiento construyó sobre la espadaña una torre-reloj con remate en hierro.

Un incendio en 1954 provocó que se quemara la imagen de 1799.  Una réplica fue costeada mediante suscripción popular.

Prosigo por la calle Mayor (C) hasta la plaza de la Constitución (D).

Iglesia de San Juan

Enfrente se eleva al Iglesia de San Juan (E).

Construida en época desconocida se sabe que, durante la estancia de la familia Fúcar en Almadén, existía un capellán en esta ermita que celebraba tres misas semanales “por el buen suceso de esta Real Mina y Fábrica”. Al establecimiento minero, como propietario del inmueble, le correspondía nombrar anualmente capellán de la Cárcel de Forzados y de la Ermita de San Juan.

La fachada de ladrillo y mampostería, con una espadaña con una campana.

En el interior se veneran las imágenes del Cristo de los Mineros y de San Juan Bautista.

Almaden Iglesia San Juan

A los pies de la escalera de acceso existe un pozo de mina conocido como Torno de San Juan, consecuencia de la extensión de las labores mineras en el siglo XVIII hasta esta zona. Esto supuso un motivo más para la construcción de la Plaza de Toros, pues hasta la fecha se venían realizando festejos taurinos en esta plaza. Se trata de las labores más orientales de la mina de Almadén.

Un panel informativo junto a la placa que señala la entrada al pozo, nos informa de que, al igual que en otras zonas de la población, la localización de muestras de cinabrio superficiales en el entorno de la plaza propició la búsqueda de material. Esta búsqueda se produjo desde las dos laderas del cerro que ocupa la población. Al norte desde el socavón de la Fuente Vieja y al sur enlazando desde la galería de forzados.

Estas labores de exploración se realizaban a la búsqueda de mineral. Si no se encontraba eran abandonados o utilizadas como sistema de desagüe, ventilación o acceso.

La infografía nos muestra como todo el cerro que ocupa la localidad de Almadén está horadado, de norte a sur, por diversas entradas al igual que con pozos verticales. La entrada más a la derecha corresponde al torno de San Juan.

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Ayuntamiento

En la misma plaza de la Constitución se encuentra el Ayuntamiento (F). Al parecer, un edificio de finales del siglo XX.

Calle Mayor de San Juan

A la derecha del lado de la Iglesia de San Juan parte la calle Mayor de San Juan (G). Por lo que constataré, debió de tratarse de la calle noble de la antigua villa de Almadén.

Junto a las casas más nobles e institucionales, en el conjunto de la calle pueden observarse las muestras de arquitectura popular histórica.

En general casas simples de dos niveles, con balcones. El trazado curvilíneo, adopta una forma de adaptación a la curva de nivel del terreno.

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Juzgado de Almadén

El primer edificio que destaca es una obra de arquitectura moderna con la que se ha construido el edificio del Juzgado de Almadén (H).

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Frente al nº 25, en el pavimento de la acera, una placa señala en la superficie el límite de exploración arqueológica de la mina.

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En el nº 39 se observa la Casa Betancourt, casa señorial del siglo XIX de rasgos renacentistas. Dedicada a D. Agustín de Betancourt y Molina, ingeniero que en 1783 redactó las memorias de las Reales Minas de Almadén.

Almaden Casa Bentancourt

Casa Academia de Minas

Avanzando por la calle Mayor de San Juan, se encuentra el edificio de la Casa Academia de Minas (3).

Durante la etapa de arriendo de las Minas a los Függer en los siglos XVI y XVII habían venido a Almadén técnicos alemanes que contribuyeron a la aplicación de nuevas técnicas de trabajo, rompiéndose este contacto con su partida.

La ingeniería alemana en el siglo XVIII estaba a la vanguardia en los avances mineros y metalúrgicos, por lo que a mediados del siglo XVIII se les volvió a incorporar, de forma que cuando Carlos III dictó una Real Orden, con fecha 14 de julio de 1777, disponiendo la fundación de la Academia de Minas de Almadén, la dirección de las Minas estaba a cargo del alemán Enrique Cristóbal Störr. Se crea la Academia para enseñar a los jóvenes matemáticos la Geometría Subterránea y Mineralogía. Así se creó la primera Escuela de Minas de España y la cuarta del mundo.

Una vez fundada la escuela, era necesario encontrar un lugar para impartir la enseñanza teórica y alojar a los alumnos pensionados a costa de la Real Hacienda. Aunque en un principio se dispuso el alojamiento en casas arrendadas y las clases se impartían en la residencia del propio director Störr, la incomodidad de la situación provocó que una Real Orden de 1781 dispusiera la construcción de un inmueble adecuado a tal fin, que fue inaugurado 4 años después.

En un principio este centro fue conocido como Casa Academia, por servir de residencia y de centro de estudios a los cadetes que estaban bajo la tutela de su profesor.

Almaden Academia de Minas

El edificio de la Academia de Minas es de estilo neoclásico y presenta una estructura rectangular con un lado mayor en su fachada. Tiene dos plantas a la calle, a las que se unen dos más en la parte posterior, debido al desnivel del terreno.

Almaden Academia de Minas
Almaden Academia de Minas

Casa de los Fúcares

Un poco más adelante de la calle se encuentra la Casa de los Fúcares (I), de hecho, la casa del factor de los Fúcar.

Este edificio fue construido a finales del siglo XV por la Orden de los Dominicos. Se cree que fue utilizada por la Inquisición, sirviendo posteriormente de alojamiento al factor de la familia de banqueros alemanes Fúcar mientras tuvieron arrendada la mina.

Destaca su portada en piedra con dintel y el escudo haciendo referencia a la orden dominica.

Almaden Casa de los Fucares
Almaden Casa de los Fucares
Almaden Casa de los Fucares

A la izquierda se observa la Casa Academia de Minas.

Almaden Casa de los Fucares

Iglesia Parroquial de San Sebastián

La calle Mayor de San Juan desemboca en la plaza de los Donantes de Sangre y es el límite de cerro sobre el Parque Minero. En este extremo se halla la Iglesia Parroquial de San Sebastián (J) que hasta su destrucción en 1812 por los franceses había sido la Iglesia parroquial de Santa María de la Estrella.

En el Post sobre el Parque Minero de Almadén habíamos tenido ocasión de ver esta Iglesia dominante sobre el pozo de San Aquilino.

Almaden Iglesia San Sebastian

La Iglesia parroquial original databa del siglo XVIII, a la que se accedía desde el Cerco de San Teodoro. Posiblemente su vinculación con la mina sea la que explique que la orientación de la cabecera sea en dirección oeste, la contraria a la norma canónica de que los templos católicos estén orientados a levante.

Tras la destrucción napoleónica, fue reconstruida en el siglo XIX con dimensiones más reducidas. En su reconstrucción se añadió una espadaña de ladrillo.

Los muros son de ladrillo y mampostería, con las esquinas de sillares. La portada de medio punto con frontón semicircular, de estilo neoclásico con elementos barrocos.

En la imagen, a la derecha los restos del Palacio de Superintendencia, del que hablaré a continuación.

Almaden Iglesia San Sebastian

En esta imagen del ábside, se ve al fondo el Castillo de Retamar.

Almaden Iglesia San Sebastian

Actualmente no tiene culto.

Real Palacio de la Superintendencia

En una imagen anterior acabamos de ver que junto a la Iglesia de San Sebastián estaba situado el Real Palacio de la Superintendencia (K).

Era la casa destinada a vivienda de los superintendentes y como oficinas de contabilidad y pago. Su ubicación junto a la mina permitía al superintendente un control mayor de los trabajos.

En los años 1920, fecha de la fotografía, aun se conservaba el edificio.

Almaden Palacio Superintendencia
(Fuente: Hernández Sobrino, p. 160)

Es del siglo XVIII, de estilo barroco y solo queda el cerramiento y parte de la puerta principal, de piedra formada por doble pilastra y dintel.

Castillo de Retamar

Regreso por donde he venido, por la calle Mayor de San Juan, y en la segunda esquina, subo por la subida Castillo Norte que, como su nombre indica, me llevará al Castillo de Retamar (2). Forma parte del catálogo del Patrimonio Mundial.

Se trata de los restos de la fortaleza construida por los árabes en el siglo XII para defender las minas de Almadén denominada Hins Al-Madin (Fuerte de la Mina).

El castillo fue reforzado y ampliado en 1467 por el Clavero de la Orden de Calatrava, ocupando una buena parte de la plaza y casas colindantes. En el siglo XVIII fue reparado y se le adosó una torre con reloj y campanario, siendo esta torre el único elemento que perdura.

En la fotografía se aprecia claramente la disposición vertical de las betas geológicas en este territorio.

Almaden Castillo de Retamar
Almaden Castillo de Retamar

Desde el mirador del Castillo, en la parte más alta de la localidad, se puede observar a izquierda y derecha la situación de los castilletes de los pozos de San Teodoro y de San Joaquín, y en primer termino la Iglesia de San Sebastián sobre el Cerco de San Teodoro del Parque Minero (4).

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A la izquierda, en el lado sur, sin que se vea, se encuentran las chimeneas de ventilación del pozo San Miguel (L).

Termino en este punto el recorrido por la parte vieja de Almadén.

Descenderé hasta el lado sur de la localidad, donde se encuentran ubicados los edificios de la Real Cárcel de Forzados y del Real Hospital en la zona del ensanche, los dos en la misma calle Felipe Asensio.

En la parte posterior del Castillo se observa una casa catalogada como de arquitectura popular, que reutilizo la piedra original del Castillo.

Real Cárcel de Forzados

Durante la época de control de las minas por parte de los Fúcares, consiguieron que el Emperador, ante la falta de mano de obra para el trabajo en las minas, determinara en 1566 el traslado a Almadén de 30 galeotes.

Se utilizó como cárcel una casa grande de la localidad, aunque poco segura, llamada La Crujía o Cárcel de Forzados. Más tarde, las dependencias de la misma fueron ampliándose y completándose con otros espacios: enfermería, capilla, cocina. Alrededor del presidio se ubicaron las casas de su personal: alcaide, mayordomo y sotoalcaide.

A la Crujía eran enviados forzados, gitanos, moriscos y presos comunes. A ellos había que sumar una cifra más o menos similar de esclavos comprados por los administradores o enviados allí por sus dueños para su “corrección” como mano de obra igualmente no libre.

Llegó un momento en que la cárcel no tuvo suficiente capacidad, agravado en 1750 al extinguirse las galeras y todos los delincuentes ser enviados al servicio de las minas o a las cárceles africanas.

El hacinamiento provocó una epidemia entre los presos, posiblemente a causa de la falta de ventilación.

Ante tal situación se propuso la construcción de una nueva cárcel, la Real Cárcel de Forzados (6), concluida a finales de 1754. De ese mismo año es la galería de forzados, de unos 400 metros de longitud, que conducía a los presos hasta la mina evitando el riesgo de fugas y su contacto con la población libre. A los forzados y esclavos se les encomendaban los trabajos más duros como el desagüe de las minas y la obtención de azogue en los hornos.

Se cerró en 1800 cuando se suprimió la pena de minas en 1799 y los reos fueron trasladados a Ceuta. Posteriormente, en 1916 fue destinada a Prisión Provincial Correccional y Prisión Preventiva. Volverá a utilizarse con el fin de albergar a trabajadores forzados a trabajar en las minas tras la Guerra Civil.

El diseño y la ejecución de la Real Cárcel fueron confiados al ingeniero militar Silvestre Abarca, quién levantó un inmueble de dos alturas estructurada en torno a un patio central.

La Real Cárcel fue derribada hacia 1969 para levantar la Escuela Universitaria Politécnica de Almadén. Solo se han conservado las celdas de castigo y las galerías de recogida de aguas subterráneas y de lluvia. Estas ruinas arqueológicas han sido recuperadas e integradas en el edificio actual.

Almaden Carcel de forzados
Almaden Carcel de forzados
Almaden Carcel de forzados

Llegué a la Escuela fuera de horario de visita. Dada la significación de esta instalación he optado por utilizar fotografías de la web del Ayuntamiento de Almadén.

Real Hospital de Mineros de San Rafael

El crecimiento de la demanda de mano de obra de la mina a mediados del siglo XVIII, para aumentar la producción de azogue, y las epidemias provocadas por el hacinamiento en las casas de la localidad, provocó un aumento del número de trabajadores enfermos que convenció al superintendente Francisco Javier de Villegas de la necesidad de construir un hospital para atenderlos, el Real Hospital de Mineros de San Rafael (7).

El proyecto se encargó a Everando Pavis, Maestro Mayor de las Minas. Las obras del edificio comenzaron en 1755 y terminaron dieciocho años más tarde, en 1773, financiadas en parte con los ingresos obtenidos, como sabemos, por el arrendamiento de las viviendas de la Plaza de Toros y por los festejos taurinos.

El Hospital entró en servicio en 1774 y estuvo activo hasta el año 1.975, fecha en la que queda en estado de semi-abandono, hasta su rehabilitación entre los años 2.002 y 2.003.

Situado en la misma calle que la Real Prisión, con la misma orientación hacia el norte, dos manzanas más hacia el este. Está calificado como Bien de Interés Cultural desde 1992 y forma parte del catálogo del Patrimonio Mundial.

Básicamente es un gran edificio en forma de “L”, con dos plantas y un semisótano en la zona occidental. La L se rellena con un gran patio-jardín soleado. En el lado oriental se extiende un anexo adosado a medio recorrido.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael

La fachada toda blanca es simple, con ventanas y balcones en la planta superior, y una portada de dovela, ligeramente descentrada, en piedra y el balcón y la parte superior con una espadaña de una campana en ladrillo, y la imagen de San Rafael.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael
Almaden Hospital de mineros de San Rafael

Al fondo, el patio-jardín interior está formado por dos niveles, con una amplia escalinata.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael
Almaden Hospital de mineros de San Rafael

Las paredes de la planta superior del edificio principal que abocan al patrió disponen de grandes ventanales.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael
Almaden Hospital de mineros de San Rafael

El jardín se prolonga por el lado occidental, dando acceso al semisótano en el que se situó la sala-calabozo para los presos enfermos.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael

En el interior un gran distribuidor, con la puerta de acceso al jardín al fondo y al lado una gran escalinata para acceder al piso superior. Los brazos de cada lado están formados por un gran pasillo central con dependencias a cada lado. Las que dan a la calle formando una gran sala longitudinal.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael

En la planta superior una gran nave en el lado de la calle y grandes ventanales hacia el patio.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael
Almaden Hospital de mineros de San Rafael

El edificio alberga en su interior el Archivo Histórico de las Minas de Almadén y tres salas museo: el Museo del Minero, el Museo Hospitalario y una tercera dedica a La sociedad de Almadén.

Museo del Minero

El ala de la izquierda de la planta baja está dedicada al Museo del Minero.

Una serie de paneles informativos y de objetos explican la metalurgia del mercurio y su evolución desde Almadén.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael Museo del minero

El recorrido empieza con la extracción del cinabrio: continúa tratando el azogue en América; mientras que el tercer bloque presenta el mercurio como metal estratégico; para finalizar con el auge y declive de la explotación.

No insistiré en el contenido de este Museo, del cual me serví al escribir el Post del Parque Minero de Almadén.

Museo Hospitalario

El ala derecha de la planta la ocupa el Museo Hospitalario, dedicado a explicar la historia de este edificio como Hospital y las enfermedades derivadas de la exposición al mercurio en las minas y durante su tratamiento metalúrgico.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael Museo del minero

Sigo las fases expositivas del Museo.

Enfermería de la Crujía. El origen del Hospital se remonta a la Enfermería de la Crujía que, recordemos, fue la primera cárcel de forzados en el siglo XVI.

El principal problema derivado de los trabajos en la mina era la constante inhalación de los vapores mercuriales que esta desprendía. La toxicidad de estos vapores incidía sobremanera en los forzados, a los que se obligaba a ejecutar los trabajos más duros en la mina y en los hornos. Fue para paliar estas intoxicaciones que se instaló en La Crujía una enfermería.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael Museo del minero

Nacimiento del Hospital. La influencia de las ideas ilustradas del siglo XVIII en materia de sanidad promovió la introducción de considerables mejoras higiénicas y asistenciales, cuya culminación fue el nacimiento de los hospitales. El superintendente Francisco Javier de Villegas fue el que ideó y llevó a la práctica la construcción de un nuevo hospital en Almadén: el Real Hospital de Mineros de San Rafael.

Para conseguirlo planteó una serie de medidas enfocadas a la percepción de rentas con las que poder financiar su edificación y mantenimiento. Ya sabemos que la construcción de la Plaza de Toros y las viviendas que la acompañaban para su alquiler, fue una de las principales medidas.

El nuevo Hospital estaba destinado a los mineros y sus familias, así como también a los presos enfermos.

Auge del Hospital. El Hospital desarrolló un alto nivel asistencial de elevado coste financiero. Se solucionó recibiendo el Hospital el diezmo de la Dehesa de Castilseras y el beneficio de la venta de aguardiente con fines curativos.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael Museo del minero

Declive de la Institución. Desde la invasión napoleónica hasta los años 30 del siglo XIX la situación económica del Hospital fue empeorando, lo que redujo el nivel asistencial mediante el endurecimiento de las condiciones para el ingreso clínico y la reducción de las hospitalizaciones.

A partir de 1850, debido a la reducción de exposición al riesgo tóxico de los trabajadores de la mina, acabaron por convertir el Hospital en un asilo para enfermos crónicos.

Tras una mejora considerable de las instalaciones sanitarias en el periodo 1920 a 1930, el Hospital se convirtió en un centro de asistencia sanitaria familiar hasta su cierre definitivo los años 1970.

 

El Museo tiene un recuerdo para el doctor José Luis Rodríguez López de Haro, que ganó por oposición la plaza de médico del Hospital de Mineros, dónde desarrollo una gran labor social en favor de los más necesitados. Siendo declarado Hijo Predilecto de Almadén en 1935, con un busto de bronce en la plaza que lleva su nombre. Tuvo que exiliarse después de la Guerra Civil.

Enfermedades y siniestralidad. Después de repasar la historia del Hospital, se adentra en aspectos vinculados a su función, empezando por las Enfermedades y siniestralidad.

El hidrargirismo es la enfermedad más común entre los mineros del mercurio. Llamado también “mercurialismo”, surge debido a la constante exposición a los vapores mercuriales que se desprendían del interior de la mina y en los hornos. Su síntoma más notorio es el temblor.

El paludismo, conocido como malaria, fue especialmente mortal durante la segunda mitad del siglo XVIII. Almadén sufrió esta epidemia que, sin estar relacionada con la minería, produjo un gran aumento de enfermos, muchos de ellos mineros.

Las afecciones respiratorias, tales como el asma, la tuberculosis y la pulmonía, fueron las principales causas de mortandad entre la población. La silicosis, en cambio, solo afectó a los mineros en una época muy concreta, desde la llegada de los martillos de perforación con aire comprimido hasta que comenzó a usarse agua para su refrigeración.

La siniestralidad corresponde a los accidentes laborales o “desgracias” provocados por los disparos de barreros, desprendimientos de mineral (durante el arranque del mismo o por deficiencias en la fortificación) y las caídas por los pozos. Fueron otros factores de deterioro de la fuerza de trabajo en las minas.

Para apreciar la importancia de la sanidad en las minas, digamos que casi todos los mineros de Almadén hasta comienzos del siglo XX, fueron atacados alguna vez por el hidrargirismo. Atacaba con más intensidad a los niños de 8 o 9 años, y a los más jóvenes.

En el Hospital se realizó una importante labor de investigación y tratamientos.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael Museo del minero

A lo que parece, el hidrargirismo no es mortal en sí mismo, ya que es posible la eliminación del mismo del cuerpo humano a través de la sudoración. Para ello se usaron el cajón sauna o “caja Kelloj”, o “la playa”, habitación con lámparas infrarrojas, que por aumento de la temperatura corporal provocaban la sudoración.

En el siglo XVIII, con el Hospital, se hace permanente la presencia de profesionales sanitarios y la confección de registros y de bajas de enfermos.

Las experiencias de José Parés y Franqués o Guillermo Sánchez Martín dieron lugar a estudios como “Catástrofe morboso”, o la realización de un amplio estudio sobre el hidrargirismo.

La muestra termina con una recreación de una parte de las instalaciones hospitalarias que se desarrollaban en la misma sala.

De sala de presos a botica del Hospital

En el centro de la sala una abertura en el suelo muestra una escalera que baja hasta el semisótano.

Ya he indicado al mostrar el patio, que el semisótano estaba dedicado a sala de presos, con un acceso directo desde el exterior.

A partir de 1754 los forzados enfermos comenzaron a ser atendidos en el sótano del hospital a fin de que no se mezclarán con los otros enfermos.

Los forzados enfermos eran vigilados continuamente durante el día para evitar que se fugaran, y por la noche quedaban atados con una cadena por los pies.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael Museo del minero
Almaden Hospital de mineros de San Rafael Museo del minero

Peana de hierro para evitar que los presos escaparan.

Los forzados de la Real Cárcel fueron trasladados al Penal de Ceuta en el año 1800. A partir de entonces, el sótano del Hospital se transformó en botica.

La sociedad de Almadén

En la plata superior del Hospital una exposición sobre La sociedad de Almadén, permite conocer la vida y costumbres de la población de Almadén y su comarca, y efectúa un repaso a las obras más significativas que relacionan la Villa con la Mina.

Un primer bloque del recorrido se dedica a la comarca de Almadén; a Almadén; a la familia y el cambio de mentalidad; y a las fiestas y tradiciones.

Además de los paneles, se recogen objetos de uso cotidiano.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael

Otro bloque incide sobre las grandes obras de la Mina en la Villa: La Crujía y la Real Cárcel de Forzados, la Plaza de Toros y la Academia de Minas, con fotografías y planos.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael

Un último bloque comprende los aspectos sociales como: los trabajos de la mina: la vida de los forzados: los beneficios e inconvenientes para los trabajadores y para la Villa de las minas; la situación social de los mineros; y los movimientos sociales y la prensa.

Almaden Hospital de mineros de San Rafael

Otros lugares de interés

Aquí termina mi recorrido por la villa de Almadén. No he agotado todas las posibilidades que la información turística me ofrece.

Estas son las propuestas no visitadas: Ermita de Fátima y el poblado minero; el Museo Taurino; el Museo Arqueológico-Etnográfico y el Museo Histórico Minero.

Fin de la visita

En los dos Posts sobre Almadén y el Parque Minero de Almadén hemos tenido ocasión de introducirnos en un caso muy específico e importante de territorialidad vinculada a la existencia de un recurso natural, en este caso mineral.

Su análisis nos permite preguntarnos si un territorio que haya contenido una riqueza tan importante, como lo fue el mineral de cinabrio para la obtención del azogue, o mercurio, representó un factor potenciador de desarrollo territorial.

Constatamos que un recurso explotado casi ininterrumpidamente a lo largo de 2.000 años, y con gran intensidad en los últimos 500 años, como una de las fuentes de riqueza más importantes de la economía española, solo han dejado una villa de poco más de 5.000 habitantes, con grandes problemas de supervivencia económica cara al futuro.

¿Cómo se explica esta situación? Simplificando y resumiendo. La historia nos enseña que la existencia en un lugar determinado de ciertos recursos naturales, como los minerales, acostumbra a no es capaz de generar economías externas a su alrededor, y se limitará a demandar técnicas extractivas, más o menos complejas, y mano de obra, principalmente de baja cualificación y alto riesgo, los mineros.

Incluso en este caso, en que el proceso metalúrgico se efectúa junto a la mina, el producto final no revierte en el territorio (el cinabrio fue exportado directamente a Roma, o el azogue a América) y lo único que acontece en el territorio circundante es que ha de acoger las viviendas de los trabajadores, y en este caso, además, una Cárcel de Forzados, y el suministro de alimentos. Como máximo algunas instalaciones de soporte, como el Real Hospital. Ni el hecho de que se creara una Real Escuela de Minería, solamente al servicio de la explotación minera, servirán como factor multiplicador sobre el territorio.

Además, también las actividades complementarias más imprescindibles -tejería, fragua, lampistería, talleres mecánicos, carpintería, oficina técnica y administración, central eléctrica u hospedería- quedan limitadas a desarrollarse en el interior de la instalación, sin efectuar demanda externa que podría generar la creación de empresas auxiliares.

Y este es el drama de estas actividades mineras, como el carbón, la sal, el plomo, etc., que una vez agotados o no rentables, solo dejan “un agujero” en el territorio, en sentido literal y en sentido social.

Almadén, apoyado en su valorización como Patrimonio Mundial está intentando hacer servir el turismo cultural como instrumento de soporte económico y social.

Tendríamos que conseguir que el turismo cultural sea, por lo menos, tan importante como el de sol y playa.

Bases de información

Webs

ayuntamiento

wikipedia

ciudadreal

turismocastillalamancha

Webs academic

Catálogo de bienes y espacios protegidos

A.M. Hernández Sobrino, Parque Minero de Almadén

M. del C. Cañizares Ruiz, El atractivo turístico de una de las minas de mercurio más importantes del mundo: El Parque Minero de Almadén (Ciudad Real)

L. Mansilla Plaza, El Parque Minero de Almadén. Un modelo de recuperación del patrimonio minero industrial

D2 Arquitectos, Almadén. Conjunto Histórico

C. Bachiller, El desconocido campo de concentración que Franco creó en Almadén

R. Samalea García, Cárcel de Forzados de Almadén

 

Libro

A.M. Hernández Sobrino, Los mineros del azogue, Fundación Almadén-Francisco Javier de Villegas, 2007, 513 pp. (Disponible en la tienda del Parque Minero de Almadén)

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