La iglesia y monasterio de Santa María de Melque (Toledo) es una de los sitios históricos más interesantes y mejor conservados del periodo visigodo-mozárabe en la Península Ibérica. El entorno se mantiene como hace mil trescientos años.

Iglesia y monasterio de Santa María de Melque (Toledo)

Santa Maria de Melque, Toledo (Google earth 2022-08-24)
Santa María de Melque (Google earth 2022-08-24)

Iglesia y monasterio de Santa María de Melque. San Martín de Montalbán. Comarca de los Montes de Toledo. Toledo

Municipio: San Martín de Montalbán.   Comarca: Montes de Toledo. Provincia: Toledo. Com. Autónoma: Castilla-La Mancha

Coordenadas: 39°45′03″N 4°22′23″O. Altitud:  560 msnm

Web: ayuntamiento

Monumento Nacional Histórico Artístico (1931)

Bien de Interés Cultural (BIC): Sitio histórico (1993)

Visita: 2021

Santa Maria de Melque, Toledo (Google maps 2022-08-24)
Mapa de situación de Santa María de Melque (Google maps 2022-08-24)

Iglesia y monasterio de Santa María de Melque. San Martín de Montalbán. Comarca de los Montes de Toledo. Toledo

Salgo de La Salve Hotel & Spa en dirección sur, para efectuar una ruta que me llevará, entre otros sitios de interés, a la iglesia y monasterio de Santa María de Melque, uno de los restos históricos más interesantes del periodo altomedieval de la Península.

Nos hallamos en un Sitio histórico rodeado de incertidumbre respecto a su fecha de construcción y estilo arquitectónico, en el que los investigadores no han llegado a ponerse de acuerdo si se trata de un recinto visigodo del siglo VII o mudéjar de los siglos VIII-IX. Incluso existen algunas dudas sobre se era un monasterio o una construcción palatina, aunque en este aspecto parece más evidente que se tratase de un recinto monacal.

El problema se centra en que no existe documentación escrita sobre sus orígenes y que la interpretación de lo único que se puede valorar, que son los restos arquitectónicos y arqueológicos y su adscripción a uno u otro estilo, es lo que suscita el debate.

Si se tratase de un edificio visigótico, se habría construido en el siglo VII dentro del periodo del Reino Visigodo, mientras que si fuese mozárabe su construcción de nueva planta sería del siglo VIII, posterior a la penetración musulmana del año 711, en el primer momento en que se permitían construcciones cristianas si se realizaban alejadas de lugares con población musulmana, en entornos rurales.

Entiendo que la incertidumbre se centra en considerar que la arquitectura de la iglesia es estrictamente visigótica, que la situaría en el primer periodo, o una evolución del visigótico con influencias omeyas, que la adscribirían al segundo.

En cualquier caso, en estos monasterios confluirían dos tradiciones, la local visigoda centrada en la organización, disciplina y distribución espacial, y la foránea islámica que aporta la técnica, recursos y soluciones vinculados a la arquitectura y quizás, al complejo productivo.

Santa Maria de Melque, Toledo

Contexto histórico

El período tardoantiguo – altomedieval en la historia de España, entre los siglos VII y IX, es uno de los más obscuros desde el punto de vista de la información documental, lo que significa que, al carecer de registros sobre los momentos de su construcción, la datación de cada uno de ellos queda limitada a la interpretación de los elementos arquitectónicos, constructivos y decorativos que han llegado hasta nosotros.

De ahí que los relativamente escasos edificios, sobre todo religiosos, que subsisten, están sometidos a un intenso debate de datación entre adscribirlos al periodo visigótico o al mozárabe, teniendo en cuenta que entre los años 711 y 716 se había producido el dominio militar musulmán sobre la Península que ya había alcanzado los Pirineos.

En esta primera etapa de dominación musulmana, el dominio territorial se ejercía sobre todo a través del control de los núcleos urbanos y pactando y absorbiendo a las clases dirigentes visigodas. La conquista de la península ibérica por los árabes truncó una trayectoria, pero no acabó con una iglesia cristiana que contaba con varios siglos de tradición.

El grueso de la población estaba formado por los mozárabes, es decir, la población hispánica que conservaba su creencia religiosa cristiana, consentida por el derecho islámico como tributaria. Convivió en la España musulmana hasta fines del siglo XI, permitiendo su organización eclesiástica y judicial. Con el tiempo, también se considerará mozárabe la población hispánica que emigró a los reinos cristianos del norte, llevando consigo elementos culturales musulmanes.

Todo indica que estos sucesos no produjeron un cambio de paradigma estético repentino en la arquitectura religiosa, sino una progresiva penetración de la cultura omeya.

Esta incertidumbre ha significado para Melque que, como señala el profesor Luis Caballero Zoreda (2020, pp. 60-91), su adscripción cultural y cronológica ha vacilado entre visigoda del siglo VII y mozárabe de los siglos VIII o IX, provocando un movimiento pendular que ha terminado arrastrando también a otras iglesias que se consideraban de cronología visigoda. En la actualidad, aún no se ha conseguido un consenso científico sobre su fecha, ni se ha solucionado el dilema producido.

Los trabajos del profesor Caballero me serán de gran ayuda para el desarrollo del Post.

Santa María de Melque y el territorio de la Regia Sedes

Localizada a unos 40 kilómetros de Toledo, que había sido la capital del reino visigodo (Urbs Regia) y continuó siendo sede episcopal,

Se encuentra bien situada en un cruce de caminos formado por la cañada real segoviana que se dirige a Extremadura, un camino de Toledo a Córdoba y la vía romana que unía Toledo y Mérida.

Ocupa una terraza entre dos arroyos de la raña toledana, entre los montes de Toledo y el valle del Tajo.

La iglesia monástica se encuentra ocupando prácticamente el centro del recinto acotado, sobre una elevación que permite el control visual del entorno y que la convierte a su vez en referente privilegiado del mismo.

El ascenso de Toledo a sede regia implicó la construcción de numerosos edificios de los que solo han quedado noticias y algunos pequeños restos materiales reutilizados en inmuebles de diferentes épocas. Está realidad también tuvo su reflejo en el territorio más cercano a la ciudad, en el que también se dejó ver el poder de las élites visigodas. A ello se debe que en el entorno de Toledo se conozcan datos y hallazgos de importantes palacios y conjuntos monásticos que, como en el caso de Santa María de Melque, sirven para conocer el desarrollo de la arquitectura palatina toledana.

En este punto aparece el primer dilema interpretativo sobre Santa María de Melque: ¿fue resultado una iniciativa palatina del siglo VII, de algún alto personaje de la Corte que quiso instalar allí su mausoleo custodiado por los monjes? o ¿fue obra monacal vinculada a la sede episcopal de Toledo, aceptada por el poder musulmán en su primera etapa y, por tanto, obra mozárabe iniciada en el siglo VIII?

El Sitio Histórico de Melque

El Sitio Histórico de Melque, como categoría BIC catalogada en 1993, se encuentra dentro de una finca cercada de aproximadamente 29 hectáreas que contiene: la iglesia de Santa María; los restos arqueológicos de un monasterio; murallas, etc.; restos de cinco presas de agua; y terrazas agrícolas artificiales. Además, una serie de casas de labranza modernas donde se ubica un Centro de Interpretación, un espacio expositivo y dependencias de servicio, administración, etc.

Tras su fundación como monasterio, el conjunto edificado sufrió diversos avatares que iré describiendo, hasta llegar a la situación de monumento histórico-turístico actual.

La función creacional fue monástica, siendo una de las hipótesis de motivación el que sirviese de mausoleo a algún alto personajes de la corte visigoda de Toledo.

En el siglo IX el conjunto perdió su finalidad cristiana para convertirse en una pequeña fortaleza junto a la que creció una pequeña alquería andalusí. La huella más visible de los cambios sufridos en los siglos VIII y IX es la torre que cubre la cúpula de la Iglesia.

Con la conquista de Toledo por el rey Alfonso VI en el año 1085, la Iglesia recupero su antigua función litúrgica cristiana sin perder por ello su añadida función militar, que conservaría como centro de una pequeña fortaleza propiedad de la Orden del Temple. Tras la suspensión de la Orden en 1309, paso a manos señoriales.

Desde el final de la Edad Media, y debido al auge de nuevas poblaciones, el lugar fue perdiendo población y el templo acabó convertido en una ermita rural, que llegó aun con culto a mediados del siglo XIX.

Tras la desamortización, el inmueble se reutilizo como dependencia agropecuaria, lo que posibilitó la pervivencia del edificio.

Su descubrimiento se produjo a comienzos del siglo XX por el conde de Cedillo. Fue entonces cuando se inició su estudio y valoración. Con la compra del bien por la Diputación Provincial de Toledo en 1968 se realizará su definitiva rehabilitación y apertura al público.

En la exposición que sigue, la primera parte la dedicaré a seguir estos cambios de función del conjunto monacal. A continuación, me centraré en el edificio de la iglesia, como la construcción histórica que ha llegado a nuestros días.  Por último, recorreré el centro de interpretación y las edificaciones del último uso agropecuario del lugar, y su función actual.

El Monasterio

A excepción del templo, del resto del conjunto del monasterio son visibles muy pocos elementos. Por ello, para hacernos una idea de lo que fue el monasterio solo disponemos del recurso de las interpretaciones y dibujos sobre planos que los expertos han ido desarrollando, y de unos pocos restos poco visible ya que no sobresalen respecto al nivel del suelo.

La evolución del monasterio podemos seguirla a través de la localización y señalización de las cercas y murallas que se fueron construyendo y modificando, para dar respuesta las relaciones económicas y sociales de la distinta función de cada etapa y a las condiciones externas a las que adaptarse y de las que debía protegerse. Cada una de las funciones precisa un tipo de defensa, con su cerca o muralla correspondiente: I. Monasterio original; II. Alquería islámica; III. Repoblación de reconquista; IV. Casas rurales siglos XVI al XX. El destino como ermita; y V. Recuperación en el siglo XX.

I. Monasterio original

Entre los siglos VII u VIII (ya se han citado los problemas de datación), se construyó el amplio conjunto monacal que se ha conservado parcialmente hasta nuestros días.

La primera etapa de la historia del monasterio corresponde al periodo original con sus reformas y hasta el abandono del monasterio. Se desconoce si fue abandonado por los monjes por propia voluntad, por ejemplo, desplazándose al norte hacia tierras cristianas ante progresivas dificultades para continuar con su culto, o se vieron obligados a ello para que el recinto fuese ocupado por población musulmana.

 En este periodo habrá que distinguir una primera cerca y recinto cerrado para la fundación monástica altomedieval, que no tenía carácter militar sino monástico, que delimitaba la propiedad y la intimidad monástica, y la posterior transformación para la defensa militar del monasterio.

La finca que consideramos monástica de Melque es rural y aislada. Su parcela es rectangular, de 660×400 metros, lo que equivale a unas 26 hectáreas, y está delimitada por una cerca de mampostería que acoge la residencia monástica con la iglesia, una fuente perenne, y dos parejas de presas para recoger las aguas de los dos arroyos que cruzan su interior. Además, contaba con un complejo sistema de bancales realizado con el fin de colmatar de tierra algunas zonas del valle y permitir así la puesta en labor de los huertos que necesitaba la comunidad, haciendo del monasterio una entidad autosuficiente.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo (Google earth 2022-08-24)
Limites estimados del recinto monástico de Santa María de Melque (Google earth 2022-08-24)

El monasterio propiamente dicho, de 8.000 m2 , se construyó en un pequeño cerro adaptándose al terreno y dividido en tres recintos sucesivos, con sendos patios interiores.

La iglesia se sitúa en el segundo recinto, pero de modo que la cerca que separaba estos dos recintos dejaba su porche en el primero y la iglesia propiamente dicha en el segundo. De este modo actuaba de vestíbulo entre el primer recinto, laico, y el segundo recinto, el central, que se considera la residencia monacal, con edificios al menos en tres de sus lados.

El tercer recinto de planta rectangular, debió tener una función auxiliar o de servicios y se organizaba con edificios perimetrales de una sola nave.

Las edificaciones de estos tres recintos se construyeron con muros cimentados, de mampostería cuidada con mortero de cal y cadenas de sillares en los ángulos y los marcos de los vanos.

El cementerio se ubicaba, con su propia cerca, en el primer recinto entre la cerca que lo separaba del segundo y el lado norte del porche de la iglesia.

Santa Maria de Melque, Toledo
En negro, fase original. En azul, fase de reformas defensivas y funerarias
La imagen es una recreación ideal del primer templo y las estancias monacales (Dibujo: Fernando Sáez Lara)
Santa Maria de Melque, Toledo
(Fuente: Centro de Interpretación)

La situación de inestabilidad provocada por la disidencia de Toledo frente al poder cordobés y las luchas entre facciones islámicas de árabes, sirios y beréberes, donde destacan las revueltas de beréberes en 741, 768 y 777 d.C., daría lugar a una adecuación de la iglesia y el monasterio a la nueva situación, con actuaciones de autodefensa que hubieron de permitirse por la autoridad islámica.

Se construyó una muralla a los pies de la Iglesia formada por dos muros paralelos de mampostería con relleno de arena limpia, con una puerta defendida por un torreón de planta rectangular y un camino de ronda.

En la parte alta de la figura siguiente se representan varias cercas que parten de la iglesia, dividiendo el patio en zonas según su destino.

Santa Maria de Melque, Toledo
Representación 3D Melque siglo VIII (Pablo Aparicio-Miguel Fdez.) basada en representación Fase 1B de reforma (L. Caballero, F.J. Moreno, Balatalmelc)

En la iglesia se cerraron los accesos del transepto, aprovechando los espacios conseguidos para convertirlos en pequeños santuarios. De esta manera la iglesia pasó a tener tres altares, documentando este cambio litúrgico en Hispania hacia el año 800.

En la parte trasera de la iglesia, adosada al aula, se añadió una habitación, de aparejo similar al de la iglesia, pero de peor calidad, rompiendo el muro occidental de la nave norte del transepto para abrir una puerta de comunicación, y con arquillos en tres de sus paredes.

II. Alquería islámica

A finales del siglo IX se produjo el abandono del uso cultual del monasterio cristiano para dar lugar a un poblado en lo que llegó a ser el territorio de la taifa toledana. Sus habitantes se dotaron de una nueva muralla y aprovecharon la fortaleza de la Iglesia para convertirla en un pequeño castillo del que solo se ha conservado su torre parcialmente. Otro de los legados que debemos a este momento es el nombre de Balat abd al Melik, o palacio del príncipe, con el que se denominó al lugar y que ha evolucionado hasta convertirse en el nombre de Melque.

(Fuente: Centro de Interpretación)

III. Repoblación de reconquista

A finales del siglo XI y coincidiendo con la reconquista de Toledo por Alfonso VI, se produjo el inicio de dominio cristiano en toda la zona. Hasta la victoria de las Navas de Tolosa en el año 1212 esta zona del valle del Tajo se convirtió en un lugar inseguro. Esta situación debió propiciar la construcción de nuevas murallas barbacanas junto a la iglesia de Santa María de Melque para potenciar sus conocidos valores militares. El templo, no obstante, recupero su función cultural y se convirtió en el centro de una densa necrópolis.

La alquería musulmana fue reemplazada por un asentamiento cristiano de “reconquista”, con una muralla castellana tardomedieval, y del que se conocen sus murallas y necrópolis sucesivas.

Santa Maria de Melque, Toledo
(Fuente: Centro de Interpretación)

En la fotografía histórica, hacia 1911, aún se conservaban partes de las obras de defensa islámicas y cristianas medievales: torre y habitaciones recrecidas sobre las cubiertas del cimborrio y las naves. La realizada sobre el cimborrio se ha conservado parcialmente.

También se observan las ruinas de la habitación delantera derecha, ahora vaciada.

Santa Maria de Melque, Toledo
Fotografía histórica hacia 1911
Santa Maria de Melque, Toledo

IV. El destino como ermita. Casas rurales siglos XVI al XX

A comienzos del siglo XVI se inicia la pérdida de la función militar de Melque. El templo volvió a recuperar su función religiosa como ermita, confirmando la vitalidad del lugar durante los siglos XVII y XVIII hasta la desamortización de los bienes eclesiásticos a comienzos del siglo XIX. Durante este periodo sirvió de centro de un pequeño poblado de casas populares.

(Fuente: Centro de Interpretación)

En 1844 Melque fue vendida a particulares por el duque de Frías y Uceda, desamortizándose la iglesia. El expolio de material constructivo en Melque debió iniciarse a mediados de siglo XIX y se prolongó hasta bien entrado el siglo XX.

Tras perder su función religiosa, el templo se convirtió en un establo de un conjunto de casas de labranza, lo que, posibilitó su conservación hasta nuestros días a pesar de algunas demoliciones parciales y el robo de sillares para realizar nuevas construcciones, que llegaron a poner en peligro la integridad del monumento. Esta última etapa ya no requería ningún tipo de cerca.

Las construcciones que actualmente rodean el templo formaban parte de estas últimas casas de labranza.

Santa Maria de Melque, Toledo

V. Recuperación en el siglo XX

 En el siglo XX surge el interés renovado por su conservación en dos etapas: a principios de siglo por iniciativa del Conde de Cedillo, que culmina con su clasificación como Monumento Nacional Histórico Artístico en 1931, y la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC): Sitio histórico en 1993. Con el paso a propiedad de la Diputación de Toledo (1968) se impulsó su estudio arqueológico, su rehabilitación, y la apertura al público.

La iglesia de Santa María

La Iglesia de Santa María es uno de los templos altomedievales mejor conservados de la Península Ibérica. Su aparejo y técnica constructiva son una clara herencia de la tradición arquitectónica tardorromana. Sin embargo, su planta y algunos de los escasos elementos decorativos que aún conserva, hay que vincularlos con ejemplos conocidos en el mundo oriental, dentro de la tradición bizantina más antigua.

Se trata de un formidable edificio de planta cruciforme que conserva integra sus distintas naves y una de las habitaciones-capilla laterales, así como un recinto con arcos en el lado noroeste.

La envolvente exterior en la fotografía podría asimilarse aproximadamente al entorno amurallado defensivo construido en la segunda fase.

Santa Maria de Melque, Toledo (Google earth 2022-08-24)
Santa María de Melque (Google earth 2022-08-24)

Está construida a base de sillares irregulares de granito de gran tamaño y de acabado redondeado dispuestos en hiladas de forma también irregular. Sus muros son lisos, coronados por una cornisa y los arcos de herradura visigodos-mozárabes se reproducen en puertas, ventanas y arcadas.

Exterior del templo

Frente a la puerta del templo los muretes que restan delimitan el espacio del pórtico primitivo, con una entrada en cada uno de los tres lados.

En primer término, a la derecha, la cimentación de la muralla defensiva de la segunda fase del monasterio.

Santa Maria de Melque, Toledo

De hecho, la presencia de los frontones triangulares y las esquinas redondeadas sugieren la intención por parte de los constructores por dotar al conjunto de un aspecto monumental al más puro estilo clásico y pone de manifiesto la relación de fundaciones como Melque con la arquitectura de prestigio de carácter civil.

En cierto modo lo que viene a mostrar el caso de Melque es que los monasterios toledanos de la séptima centuria actuaron como auténticos herederos de las antiguas villae del imperio, tanto en lo que se refiere a su función práctica, en relación con la explotación económica de un determinado territorio, como en el aspecto puramente estético o de ostentación.

Santa Maria de Melque, Toledo

La portada de entrada adintelada presenta dos arcos de descarga.

El labrado de la sillería de los vanos y de los arcos muestra una traza primitiva y estéticamente poco elaborada, solo con interés funcional.

Seis ventanas, con arcos de herradura sobre sus impostas, abocinadas y que se cerraban con rejas de barrotes, se abren en el ábside, los testeros y los muros occidentales del “transepto” y el muro septentrional del aula.

En esta perspectiva aparece sobre el cimborrio los restos de la estructura defensiva sobrepuesta. Habitaciones similares cubrían los brazos. Con la restauración fueron eliminados sus restos para dejar visible la cubierta del primer templo, a dos aguas en cada ala.

El exterior del ábside es recto con frontón y una ventana de arco de herradura más pequeña que las restantes.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Exteriormente las esquinas también se tallan en forma de fuste redondeado, y todos los cuerpos de la iglesia, incluso el cimborrio, rematan en una moldura similar a la imposta interior.

En este ángulo del edificio existía una habitación, igual a la del lado opuesto, que daba acceso desde el recinto monacal al anteábside, la puerta de la derecha, y al transepto, la de la izquierda. Con la reforma se limpiaron los escombros de esta habitación derruida. Permanece la traza de los muros.

Santa Maria de Melque, Toledo

La ventana del ábside es más pequeña, presumiblemente para dotar de una luz más íntima y de recogimiento a la zona del altar.

Santa Maria de Melque, Toledo

Aquí podemos ver la habitación delantera que por el lado septentrional enlazaba anteábside, transepto y recinto monacal a través de una pequeña puerta con dintel.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

A continuación de transepto se añadió un recinto probablemente funerario.

Podemos aprovechas esta fotografía para observar parte de las construcciones agropecuarias de la última etapa. El cobertizo de la derecha se ha construido para dar sombra y protección a un merendero que puede ser usado por los visitantes.

Santa Maria de Melque, Toledo

En el exterior nordeste son visibles unas ruinas, probablemente habitáculos, sin datación.

Santa Maria de Melque, Toledo

Desde esta posición, en el lado de levante, podemos gozar de las vistas sobre el paisaje del entorno que rodea el monasterio.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Mientras que por el camino de llegada se observa la disposición del conjunto en su entorno.

Santa Maria de Melque, Toledo

Interior del templo

Como sabemos, el templo es de planta cruciforme con la nave del pie un poco más larga. La nave de la cabecera con el anteábside o coro se extiende con un ábside de testero recto al exterior y en forma de arco de herradura en la cara interna. La entrada a los pies templo, a través de un pórtico con tres aberturas, era el acceso a la iglesia de los laicos.

Asimismo, contaba también con sendas habitaciones a ambos lados del coro, comunicadas con éste y con el transepto, con lo que los monjes podían atravesar la iglesia para llegar a su residencia o acceder al coro y al transepto desde el segundo patio a través de las habitaciones-distribuidores delanteras sin tener contacto con los laicos, así como acceder a los dos lados del transepto.

Esta división del acceso, que segrega por una parte a los monjes que acceden por sus puertas directamente al coro, y por otra, a los laicos que lo hacen al aula, se considera una característica propia de las iglesias monásticas.

Santa Maria de Melque, Toledo

En el crucero se eleva un cimborrio de base cuadrada y cúpula de piedra de media esfera.

Interiormente está formada por cuatro bóvedas de cañón peraltadas de gran altura, rematadas con arcos de herradura de siete metros que dan paso a un espectacular cimborrio, base de la bóveda central.

Su planta mide 30,50×20 metros y su altura, 12 metros en el cimborrio.

Muros de grandes sillares graníticos colocados a hueso (sin argamasa) y notable espesor, de 1,50 metres, sostienen las bóvedas que cubren las naves de la iglesia y probablemente cubrirían también el pórtico.

El suelo original de la iglesia estaba tallado en la roca del lugar, excepto en la zona delantera donde el descenso de la roca obligó a colocar losas de granito.

Aquí tenemos una perspectiva desde la entrada del templo hacia el ábside. En primer término, el aula o nave occidental, el crucero, el coro o anteábside y el ábside al fondo.

Santa Maria de Melque, Toledo

Las bóvedas de cañón peraltado, adoveladas solo en su tercio superior, asentadas en impostas decoradas con sencillas molduras, que recorren todo el recinto.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

La nave occidental corresponde al aula litúrgica. Las del “transepto”, o los brazos de la cruz, servían de comunicación, de modo que sendos accesos abovedados se abren en ella hacia oriente a las dos habitaciones delanteras exteriores, una a cada lado.

Con la primera reforma se cerraron estos accesos y en el muro se construyeron dos capillas. A la izquierda la capilla que se mantiene. A la derecha cómo debía ser el acceso directo a la habitación, actualmente derruida.

Los arcos se sostienen sobre semi pilares que parecen querer imitar columnas adosadas.

Santa Maria de Melque, Toledo

El coro ocupaba el anteábside, la nave situada delante del ábside, con sus puertas laterales preparadas para la entrada de los monjes.

En el rito ortodoxo el iconostasio y los canceles permitía la división litúrgica del espacio y aislaban el ábside y el coro, reservado exclusivamente a los clérigos, de la nave del aula reservada a los fieles.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

El ábside cubierto con una bóveda de cuarto de esfera.

Santa Maria de Melque, Toledo

La pequeña ventana de herradura abocinada del ábside.

Santa Maria de Melque, Toledo

Sendas habitaciones delanteras, adyacentes al anteábside, actuaban de distribuidores entre los pasos abiertos al transepto, las puertas por las que se accede al anteábside y las suyas propias que dan al patio, todas las puertas cerradas, adinteladas y con arcos de descarga.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Aunque actualmente observemos todos los muros de “piedra viva”, en origen todas las cubiertas interiores, debían estar estucadas con decoración en relieve y muy probablemente policromadas. Así mismo, el resto de paredes también estarían cubiertas de estuco en este caso a modo de yeso para tapar imperfecciones.

Sólo se conservan algunos restos en el arco meridional del crucero, con roleos que surgen de un vaso en el intradós, frisos de lises enlazadas por su base formando lúnulas en la arquivolta y molduras en las impostas.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

 

El aspecto monumental del templo queda subrayado por los grandes arcos torales de herradura peraltada sobre los que se eleva el cimborrio. Es interesante la disposición de columnas adosadas en el soporte de éste realizadas como un simple abultamiento semicilíndrico de la sillería, sin basas ni capiteles. Esta disposición va a juego con las esquinas redondeadas del edificio, de indudable raigambre siria. El efecto que hace dicha simulación de columnas parece inspirarse claramente en modelos de la arquitectura clásica, idea que se ve reforzada por la aparición de frontones triangulares moldurados en los testeros.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

El cimborrio es de bóveda baída. Sobre los arcos torales de herradura corre una cornisa moldurada que sirve de apoyo a los tímpanos o paramentos lisos, en los cuales se abren pequeños óculos de iluminación. En las esquinas, entre los arcos, se forman ménsulas.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Es importante señalar otro elemento original de este templo que permite entender el sentido del monumento: en el testero del brazo sur del crucero se dispuso un nicho o arcosolio para acoger un sarcófago destinado a un enterramiento privilegiado.  Dicho arcosolio está empotrado en la misma fábrica del templo, formando parte de la misma. Es lo que hace pensar que la iglesia fue realizada en función de dicho enterramiento al que podría servir de panteón monumental.

Santa Maria de Melque, Toledo

Puerta que da acceso a la habitación delantera del lado sudeste. Puede observarse el grosor del muro.

Santa Maria de Melque, Toledo

El arcosolio bajo la ventana abocinada de iluminación del testero.

Santa Maria de Melque, Toledo

La ventana y la abertura que se abre en el lado oeste del brazo.

Santa Maria de Melque, Toledo

En el lado septentrional del transepto, otra de las ventanas abocinadas de iluminación. Bajo la ventana un pozo o cisterna, de una etapa posterior que, seguramente, tiene que ver con el uso del inmueble como fortificación a partir del siglo VIII.

Santa Maria de Melque, Toledo

En el momento en que se cerraron los accesos del transepto al interior del monasterio, se aprovecharon los espacios conseguidos para convertirlos en pequeños santuarios.

En este se conserva el pie del altar original y los restos del muro de cierre en la parte posterior.

Santa Maria de Melque, Toledo

La pequeña habitación delantera de distribución con la puerta que da al interior del recinto monacal, y que habíamos visto desde el exterior.

Santa Maria de Melque, Toledo

En el ángulo noroeste se añadió una habitación adosada al aula y alineada con el brazo de transepto de aparejo similar al de la iglesia, pero de peor calidad, con arquillos en tres de los muros.

Probable recinto funerario, debió ser utilizada para albergar relicarios u osarios como respuesta a la falta de enterramientos en el cementerio monacal. Algunos autores lo describen como “habitación adosada”, por lo que podría haber contado con un techo.

Para acceder, se rompió el muro occidental de la nave norte del transepto para abrir una puerta adintelada de comunicación debajo de la ventana de arco de herradura preexistente.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Para despedirnos de la visita interior podemos situarnos en el ábside y observar la nave con las dos puertas laterales a las habitaciones delanteras, el arco triunfal que da paso al crucero, y el aula, con el portal de salida al fondo.

Centro de Interpretación

El recorrido por el Centro de Interpretación no nos resuelve el problema de la adscripción histórica del monasterio y la iglesia.

La impresión que sacamos es de que se pone mayor interés en el discurso histórico visigodo y de Toledo como capital y como sede episcopal que en la contextualización de la iglesia de Melque a lo largo de las dos primeras salas: Sala 1. Introducción histórica, geográfica y cronológica; y Sala2. Melque: cristianismo hispano-visigodo, mozárabe y altomedieval.

En la Sala3. Interpretación histórica a partir de la investigación arqueológica, se apuesta por lo visigodo como “escorial” visigodo y comunidad monástica de la séptima centuria.

Por último, citar que una cuarta sala se destina a proyección de un video sobre Melque y los otros recursos histórico-turísticos de la zona, igualmente partiendo del “visigodismo”.

El Centro de Interpretación se ubica en uno de los edificios de labranza modernos.

Algunas de las recreaciones que se muestran en el Centro las he utilizado en el texto anterior.

Santa Maria de Melque, Toledo

Sala 1. Introducción histórica, geográfica y cronológica.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Sala2. Melque: cristianismo hispano-visigodo, mozárabe y altomedieval.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Antes de llegar a la Sala 3 se pasa por la Sala de proyecciones.

Santa Maria de Melque, Toledo

Sala 3. Interpretación histórica a partir de la investigación arqueológica. Ocupa una cuadra, con un sarcófago de granito en el centro.

Santa Maria de Melque, Toledo

Construcciones auxiliares

Unas bien cuidas construcciones de labranza del siglo XIX-XX rodean la iglesia y acogen en Centro de Interpretación, la recepción de visitantes, una sala de exposiciones, así como servicios.

Se ha construido un gran porche para que sirva de ámbito cubierto de merendero.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Una escultura de José Luis Romeral, titulada Mi Dulcinea de Melque, y conmemorativa de los 50 años de propiedad de la Diputación.

Santa Maria de Melque, Toledo

En el momento de la visita en la Sala de exposiciones se exhibía una muestra de xilografías de Gema Climent.

En un extremo de la sala se ha mantenido la zona de cocina del habitáculo, con la lumbre y chimenea.

Santa Maria de Melque, Toledo
Santa Maria de Melque, Toledo

Restos arqueológicos no señalizados

Una carencia importante es la ausencia de referencias de los restos arqueológicos del monasterio, necrópolis y murallas, ni de señalización para poder acceder a las presas y las terrazas agrarias.

También sería deseable una señalización de los límites de las cercas del monasterio y de las divisiones interiores, aunque no se visualicen restos de los muros. Ello permitiría hacerse una idea de la magnitud del recinto monacal y de su importancia.

Fin de la visita

En el debate entre visigótico y mozárabe de muchas construcciones altomedievales, tengo la impresión que turísticamente la provincia de Toledo tiene más interés en promocionarse como visigoda que como mozárabe.

Sin entrar en el debate, lo que si es cierto es el interés histórico y artístico de la iglesia de Santa María de Melque. Además de poder continuar o participando del ambiente de aislamiento de un monasterio rural de aquel momento. No hay ninguna edificación que rompa el ambiente de la vida monacal en este impresionante paisaje.

Con las apreciaciones críticas señaladas, debe valorarse el interés mostrado por la Diputación de Toledo por recuperar este impresionante bien histórico, así como de haber apoyado su estudio arqueológico.

Al partir, un rebaño de ovejas que avanza por la carreta nos recuerda que por aquí pasaba una cañada real.

Santa Maria de Melque, Toledo

Bases de información

Webs

ayuntamiento

diputaciontoledo

wikipedia

turismocastillalamancha

culturacastillalamancha

arteguias

urbipedia

arquivoltas

castillosdelolvido

Webs academic

Ventura Lebric García: Geografía visigoda y cristianismo en los Montes de Toledo

Manuel Gómez Moreno(1919): Iglesias mozárabes : arte español de los siglos IX a XI

Luis Caballero Zoreda: Iglesia y monasterio mozárabes de Santa María de Melque, San Martín de Montalbán, Toledo. Síntesis de un debate científico

Luis Caballero Zoreda. y F. J. Moreno Martín: “Balatalmelc, Santa María de Melque. Un monasterio del siglo viii en territorio toledano

Luis Caballero Zoreda, José Ignacio Murillo Fragero: Notas sobre las cercas y murallas de Santa María de Melque

Luis Caballero Zoreda, María de los Ángeles Utrero Agudo: Una aproximación a las técnicas constructivas de la Alta Edad Media en la Península Ibérica. Entre visigodos y omeyas

Rafael Barroso Cabrera, Jesús Carrobles Santos, Jorge Morín de Pablos: Vrbs, praetorium, suburbia. Centros de poder en la civitas regia toledana y su territorio en época visigoda

Jorge López Quiroga: Monasterios altomedievales hispanos: lugares de emplazamiento y ordenación de sus espacios

María Cruz Villalón: Acerca de las iglesias cruciformes hispánicas de época visigoda

Juan Francisco Esteban Lorente: La metrología y sus consecuencias en las iglesias de la alta edad media española. I: San Juan de Baños, Santa Lucía del Trampal, San Pedro de la Nave, Santa María se Melque, San Miguel de Escalada y San Cebrián de Mazote

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.