En este Post: Los pueblos iberos, propongo una presentación genérica sobre estos pobladores del inicio de la historia, que nos permita disponer de un marco general para cuando visitemos yacimientos iberos por la Península.

Los pueblos iberos

Puerta de entrada a Ullastret
Puerta de entrada a Ullastret

Los pueblos iberos

Los pueblos iberos

Uno de los aspectos apasionantes del turismo es poderse adentrar en sociedades diferentes a la de cada uno. Bien sea coetáneas en otros lugares, bien sea correspondientes a otras épocas históricas.

Cuando nos ponemos en contacto con tiempos lejanos, a más distancia en el tiempo más tendremos que usar nuestra imaginación para intentar aproximarnos a las condiciones de vida de los individuos que las vivieron.

En el Post de la Cueva de La Pileta, vivimos esta experiencia con los antepasados prehistóricos que pintaban en las paredes de cuevas. Una mayor proximidad temporal suele ir acompañada de más información disponible y, sin embargo, la imaginación debe intervenir para procurar entender cómo eran, cómo actuaban o como sentían, por ejemplo, en la Edad Media, en monasterios, castillos, burgos o territorios feudales.

En esta ocasión la ruta nos situará en un intermedio temporal, ya que iré a visitar lo que queda de nuestros antepasados Íberos por las tierras del Empordà (Girona).

Los iberos

Los iberos son la población autóctona de gran parte del primer milenio antes de Cristo, a partir de la edad del Bronce, que residió en la fachada mediterránea de la Península Ibérica, entre el golfo de León y el Guadiana, adentrándose por el valle del Ebro y ocupando todo el valle del Guadalquivir, aproximadamente.

La cultura ibérica es considerada la primera cultura histórica de este territorio, por disponer de un sistema de escritura propia.

Esta cultura nace como resultado de la llegada y de la actuación de dos corrientes culturales sobre el mundo de finales de la edad del bronce. El primero llega a través de los Pirineos, con las migraciones indoeuropeas desde Europa central a partir del 1100 a.C. El segundo es el producido por la llegada de los pueblos coloniales mediterráneos, especialmente fenicios y griegos, desde mitad del siglo VII a.C. En Cataluña se encuentra formada desde la primera mitad del siglo VI a.C.

La cultura ibérica se desarrolla en el litoral mediterráneo, desde Llenguadoc hasta Andalucía, y tuvo diferentes etapas, según el sustrato indígena y la intensidad de las aportaciones de los focos coloniales, los griegos al norte y los fenicio-púnicos al sur.

El territorio ibérico fue ocupado por diferentes tribus, de las cuales conocemos los nombres por los textos que nos han llegado de escritores griegos y romanos.

El total de este territorio peninsular era ocupado por tribus diferentes, pero que tenían elementos en común que son los que permiten considerarlos configurando el grupo general de los Íberos.

El resto de la Península noroccidental habría sido ocupada por gentes de procedencia celta. Un tercer ámbito territorial ocuparía el Cantábrico oriental y el Pirineo occidental, donde estuvieron asentados los Vascones.

Con matices, según el historiador, estos son los grandes rasgos generales de distribución.

Distribución de las tribus iberas
Distribución de las tribus iberas (Fuente: Atlas histórico universal. El País-Aguilar)

Economía basada en la agricultura y la ganadería, y en un importante conocimiento y explotación de recursos naturales.

Se intensifica el comercio y el intercambio. Aparición de las primeras monedas hacia finales del periodo.

Otras características comunes son la utilización de la incineración como ritual funerario y la aparición y uso generalizado del primer sistema de escritura autóctono.

Tecnológicamente, se desarrolla la metalurgia del hierro, se adopta el torno rápido para la fabricación de alfarería y adquieren importancia otras actividades artesanales como el trabajo de la piedra.

Se desarrolla el fenómeno urbano. Elección de emplazamientos bien defendidos para los poblados que se amurallan.

Una parte de la uniformidad cultural de los iberos vino condicionada por su mediterraneidad, y más en concreto, por la presencia desde el siglo VI a.C. de griegos y fenicios con la implantación de colonias comerciales, griegas al norte y fenicias en el sur, con un importante papel de difusión cultural por medio de los intercambios comerciales desde una posición de nivel de desarrollo superior.

Etapas históricas de los iberos

Pueden distinguirse tres períodos dentro de la etapa histórica de los iberos.

Periodo Pre-ibérico 650- 550 a.C.

Es un periodo de evolución de una economía y un ambiente propios de la Edad del Bronce final hacia una economía y una sociedad de la Edad del Hierro. El hombre abandona el hábitat en cuevas y se agrupa en comunidades que se irán desarrollando en forma de poblados pre-urbanos, al aire libre.

Periodo ibérico antiguo 550- 450 a.C.

En Cataluña se conocen pocos poblados de este periodo. Entre ellos los dos de Ullastret, en los cuales las excavaciones han permitido documentar la evolución desde los establecimientos pre-ibéricos hasta los inicios de la romanización.

Los poblados del ibérico antiguo corrientemente continúan estando situados en el llano, pero se comienzan a establecer en lugares elevados.

Durante el ibérico antiguo se adopta el uso del torno rápido para la fabricación de cerámicas, que con mucha frecuencia se decoran con motivos pintados, que seguían modelos ibéricos del sudeste de la península. También se imitan las cerámicas grises que se fabrican en las colonias griegas óseas del golfo de León. Se desarrolla la metalurgia y uso del hierro.

Periodo ibérico pleno 450- 200 a.C.

Es una época de notable crecimiento demográfico, a causa del progresivo desarrollo de las condiciones de vida más favorables para el hombre. Este hecho se constata gracias a la aparición de muchos poblados en esta etapa. La prioridad que se da a su defensa con la elección de lugares elevados, que además se fortifican de manera generalizada, y los ajuares de algunas tumbas con armas, han permitido suponer que se trata de un periodo belicoso.

Se intensifican las relaciones comerciales con los pueblos coloniales, cómo se puede comprobar por el hallazgo de objetos, especialmente cerámicos, procedentes de diversas zonas del Mediterráneo, en los poblados ibéricos.

casa íbera en el Turo Rodo
Reconstrucción de una casa íbera en el Turó Rodó

Lengua y escritura

La lengua ibérica es uno de los aspectos menos conocidos de esta cultura. Su origen es controvertido. La escritura ibérica nació en el sureste peninsular durante el siglo VI a.C. y desde allí se extendió por toda la costa mediterránea, llegando a Cataluña a finales del siglo V a.C. Consta de 28 signos, alfabéticos y silábicos a un tiempo. Se escribía indistintamente de derecha a izquierda o al revés. La mayor parte de los signos se copiaron del fenicio o del griego, pero con valores fonéticos diferentes. Se transcribe (se lee), pero no se ha podido traducir.

Este sistema de escritura se utilizó para escribir desde el río Erau en Francia hasta el valle del Guadalquivir, y se conocen variedades debidas al propio sustrato de la zona o por la vecindad con otras lenguas.

Alfabeto ibero
Plom amb inscripcio iberica Ullastrte
Plomo con inscripción ibérica de Ullastret

Los Indigetes o Indiketes

En la parte norte marítima de la Cataluña actual, desde las alberas al norte, y el rio Tordera al sur, fue el territorio ocupado por la tribu de los indigetes o indiketes. El poblado ibérico del Puig de Sant Andreu de Ullastret es el más grande de todos los conocidos en Cataluña, y actualmente es considerado una auténtica ciudad, que fue la capital de esta tribu ibérica.

Esta zona fue intensamente helenizada, por la presencia de las colonias griegas de Emporium (fundada hacia el 600 a.C.) y de Rhode (fundada muy probablemente a finales del siglo V a.C.).

Dentro de este territorio visitaré los oppidum de Puig de Sant Andreu y de la isla de Reixac de Ullastret y otros tres de menor dimensión: el Turó Rodó (Cerro Redondo) en Lloret de Mar; Castell (Castillo), en la playa de El Castell de Palamós; y Sant Sebastià de la Guarda en el Faro de Sant Sebastià de Llafranc, que iré presentando en Posts sucesivos.

Bases de información

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies